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Lagopodos alpinos en Pirineos

Pasa el tiempo, ya a pasado mas de un mes desde que nos embarcamos en la aventura de ir a ver alguno de los escasos lagópodos alpinos que quedan en nuestras montañas.
Gracias a nuestro guía Juankar. Tomás, Josemi y yo pudimos conseguir nuestro ansiado sueño, verlas en nuestras montañas.




Con grandes esfuerzos, conseguimos alcanzar la cota donde se mueven estas aves montanas. En este caso por encima de los 2700m.


Juankar y Josemi subiendo el primer escalón, aun faltaba mucho.

Ya llegamos, pero lo que nos queda no tiene desperdicio

Pero cuando llegamos, que sorpresa,
allí estaban dos preciosos lagópodos alpinos, delante nuestro y sin casi aliento por la exigente subida. Nuestras cámaras disparaban sin cesar durante los cortos instantes que duró el encuentro, pero que en ese momento, nos parecieron años.





Después, recorrimos la zona en busca de mas ejemplares, mientras veíamos las pulsatilas de primavera Pulsatilla vernalis floreciendo

En la zona se movían algunos rebecos o sarrios


El cielo se nublaba mientras admirábamos las cumbres lejanas formando un espectáculo visual.




Como el tiempo empeoraba decidimos bajar, pero el camino estaba lleno de pequeñas sorpresas. En un claro del cielo decidimos descansar, y allí estaba el mirlo capiblanco deleitando nuestros ojos.








Perdices blancas ??????


Parece mentira pero subimos casi 3.000 metros para ver unas perdices. Disfruté viendo las perdices, pero disfruté mucho más viendo subir a estos tres monstruos del alpinismo.







Fue un día de pajareo de altura con una sorpresa final, a la noche cerca del refugio pudimos hacer una foto que nos sorprendió a los cuatro. La solución de la foto misteriosa en la siguiente subida, con las fotos de Tomas.


A por las Perdices Blancas y algo más

Cómo pasa el tiempo!!!, hace ya más de un mes, los días 13, 14 y 15 de Mayo, 4 aguerridos excursionistas (Juankar, Tomás, JoseMari, y yo mismo) nos aventuramos en la peregrinación hasta Catalunya en busca de las Perdices Blancas.
Como el viaje es largo, decidimos aprovechar un día más y visitar otras zonas de camino hasta allí. Salimos el jueves a la tarde con intención de cenar ya en el entorno de Belchite y aprovechar la mañana del viernes por la zona. Tenemos que agradecer la ayuda de Manuel Galán Subías (Naturaleza en Quinto) por todas las explicaciones que nos dió, el tiempo que nos dedicó y por acompañarnos por esas tierras que tan bien conoce. La misma noche del jueves, después de cenar nos acompañó a los sotos del Ebro donde pudimos escuchar, ver e incluso fotografiar aunque en condiciones extremas al pequeño
 Autillo (Otus scops)

A la mañana siguiente madrugamos para aprovechar bien la mañana. Con Manuel como guía nos acercamos desde Quinto hasta las estepas de Belchite. El objetivo principal es la Alondra Ricotí (Chersophilus duponti), a la que conseguimos ver aunque a bastante distancia. Luego dedicamos el resto de la mañana a otras aves esteparias,
 Ganta Ortega (Pterocles orientalis)
 Terrera Común (Calandrella brachydactyla)
Terrera Marismeña (Calandrella rufescens)
luego Manuel nos llevó por campos y arrozales que nos permitieron ver aves diferentes como Cigüeñuela (Himantopus himantopus), Correlimos menudo (Calidris minuta), Correlimos Zarapitin (Calidris ferruginea), Tarro Blanco (Tadorna tadorna), Andarríos Bastardo (Tringa glareola), etc.
Triguero (Miliaria calandra)
Antes de comer volvimos a los sotos, donde un Ruiseñor Común (Luscinia megarhynchos) nos dió un recital fuera de la espesura donde se suelen ocultar, y también pudimos ver un macho de Oropéndola (Oriolus oriolus).
 Ruiseñor Común (Luscinia megarhynchos)
Macho de Oropéndola (Oriolus oriolus)
Después de comer, carretera y manta hasta el refugio, donde llegamos al atardecer. El sábado era el día D, aunque estaba anunciado mal tiempo y el peor día de la semana, amanece un día expectacular, totalmente despejado y con una luz impresionante. Poco después de las 9:00 de la mañana ya estamos en la zona de las perdices. Al poco se oyen avisos de que están ahí, una preciosa pareja de Perdiz Nival (Lagopus muta) en plumaje ya de verano se encuenta ante nosotros, empiezan las prisas, los nervios...
Perdiz Nival (Lagopus muta
Después de ver esta pareja casi nada mas llegar, el resto de la mañana la pasamos buscando más ejemplares, sin embargo solo Tomás consiguió ver otra pareja. A las 12 empezó a caer algo de granizo, así que nos agrupamos, cogimos algo de fuerza y tiramos para abajo, donde nos entretuvimos con los Mirlos Capiblancos (Turdus torquatus) y dos Cucos (Cuculus canorus).
Mirlo Capiblanco (Turdus torquatus
Mientras, el guía después de haber cumplido con su trabajo se daba a la buena vida...

Justo antes de llegar al refugio, para finalizar la excursión con mejor gusto, nos sobrevuela un
Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

El domingo de vuelta intentamos localizar algún Alcaudón Chico en los alrededores de Lleida, pero no hubo suerte. Aún así fue un fin de semana de esos inolvidables, de los que hay que repetir.