Los ratones blancos siguen en el Cabo de Ajo

El martes 16 había que aprovechar el día y estando los nivales en el Cabo de Ajo y con previsión de buen tiempo en las horas centrales del día era difícil buscar una mejor opción, así que Daniel Auladell y Tomás Crespo pillamos los trastos y para el cabo que nos fuimos
Nada más llegar , nos encontramos a Ángel Elizalde que ya estaba telescopio en ristre obteniendo unos videos de los escribanos nivales.


Se dejaban afotar con confianza eso si, la cabeza solo la levantan escasos instantes, se dedican a buscar alimentos continuamente, sobre todo semillas que hábilmente saben pelar,

De vez en cuando alzan el vuelo, su trino suave es inconfundible.
Son extremadamente confiados pero constantes, no se detienen un momento, y al fotografiarlos tan cerca hay que elevar las velocidades de obturación ya que muchas fotos a más de 1/1000 quedan movidas.
Escribanos nivales, Plectrophenax nivalis
La verdad es que teniendo a los tres nivales, poco levantamos la cabeza para ver otras aves, algún alcatraz lejano y un par de trenes de alcas es lo que vimos, Angel nos cuenta que también había visto araos. Un ratonero un par de milanos reales y el habitual planeo de las patiamarillas.
Comparten el pasto del prado las bisbitas comunes tarabillas y lavanderas blancas, no vimos posada ninguna de B de Richard, aunque si que nos sobrevolaron tres.
Tres horitas de fotopajareo detrás de estos escribanos, y toca volver para casa, eso si con las tarjetas llenas, no se lo que tiene este bicho, pero el entusiasmo de Juankar con estas especies me ha contagiado, y ya estoy deseando volver a observar a este trío de “ratones blancos.
¿ cuanto tiempo nos acompañarán en este rincón?
Unas fotos son Dani que me ha dejado para subir al blog y las otras de Tomás

Chlidonias Leucopterus en La peña, III versión

Como ya contó el prisas de Juankar el Sábado , Don Juankar, Josemi y Tomás, pasamos parte de la mañana del domingo disfrutando de este Joven Fumarel aliblanco.
Fumarel Aliblanco, Itsas enara egalzuri, Chlidonias Leucopterus.

Estas son algunas de las afotos que le hicimos. Yo quería haberlas colgado junto a las de Juankar pero el prisas de él... se adelantó.
Vuelo ondulante con algunas cernidas antes de rozar el agua buscando comida, su continuos cambios de rumbo hacía dificil el enfocarle, pero era una pasada ver sus evoluciones.


.
solo se nos posó una vez a primera hora de la mañana,

Patxeko, un lujo de avistamiento enhorabuena por la localización del bicho, ha sido un lujo disfrutar de el.


En busca de los cuatro carroñeros ( primera parte)



Nos dirigimos a la Pobla De Segur buscando disfrutar de los buitres, A Mario Cea le habían autorizado a acceder al hide instalado en el muladar de Boumort y sin pensárnoslo dos veces Manuel Estébanez y Tomás Crespo aceptamos la invitación para acompañarle. Sabemos que pocas veces se presenta la opción de poder disfrutar de la visión de los quebrantas pero muchas menos de los cuatro carroñeros en libertad, por lo que esta oportunidad no se podía dejar escapar.

La suerte parece querer acompañarnos, el día "Q" amanece despejado. Marc uno de los guardas de la reserva nos acerca al hide de Boumort, por una sinuosa pista, y en el trayecto nos pone al día del proyecto de alimentación del muladar Allí nos presenta a Mario, un hombre que usa todos sus esfuerzos la reintroducción y estabilización de una colonia de buitre negro en estas montañas.
Nos introducimos en el escondite y frente a las estrechas ventanucas queda la comida que se ha aportado para la alimentación de los buitres. Afilamos los teleobjetivos esperando a los carroñeros con la mayor de las ilusiones.
Los primeros en llegar son los córvidos, las cornejas y cuervos, saltan de un lado a otro haciéndose con la comida fácil, la que no requiere desgarros para ser engullida.
El suelo se va cubriendo de sombras, estas son de los buitres que nos sobrevuelan. En lo alto de un árbol otros Leonados controlan los movimientos que se producen en el muladar.
Llega la primera avanzadilla, se van acercando los buitres leonados que tímidos guardan las distancias, el suelo se va cubriendo de leonados.
Los buitres siguen llegando escalonados pero sin entrar a la comida, parece que esperan que ocurra algo.
Sin saber el porque, de repente como si alguno de ellos hubiera dado la orden de “al abordaje” se inicia una vorágine agresiva en la que la sangre salta, los buitres no se andan con remilgos, cada cual agarra la comida que puede sin dar tregua, rugidos de buitre, desgarros de comida y sangre que salpica y vísceras que se desmenuzan antes de ir entrando en los buches de los carroñeros.
Una desenfrenada ansia de comer que se prolonga.
Hasta que algunos van saciando su apetito y reposan tomando el solillo.
Detrás de los leonado surgen más recelosos los buitres negros,

estos prefieren dar cuenta de algunos conejos que han dejado esparcidos especialmente pensados para ellos, en esta zona se está haciendo un intento de reintroducción del buitre negro, y por lo que nos cuentan va viento en popa,
vemos a la mayoría de los buitres anillados, y algunos de ellos con marcas alares,


Que bueno son proyectos como este, en el que la administración y organizaciones no gubernamentales se preocupen de estas especies, y que haga estas reintroducciones pensando en el desarrollo de la especie y no buscando el beneficio económico de asociaciones que apoyadas por administraciones públicas solo buscan el enriquecimiento económico personal con la careta de la mejora medioambiental.

El buitre negro es el ave del 2010 esperemos que este enorme ave siga poblando nuestros campos y montañas.

Dos alimoches se posan lejos, más tarde nos dirían que son los primeros alimoches del año que se dejan ver por el comedero, no se pueden ir sin ser afotados.
Los córvidos integrados en la desaparición de la comida se mezclan en el despiece, parece que aparte de alimentarse se divierten incordiando a los carroñeros, cuando no les quitan comida troceada les acercan piezas de carne de difícil apertura para que se las abran, estos si que saben buscarse la vida.

Una de las sombras que desciende es diferente, su cola en cuña y su gran tamaño ya dice que es un nuevo visitante, se entremezcla con los demás carroñeros, pero se lleva todas nuestra atención, a la que sabemos que no es ajeno, ya que su mirada se cruza en muchos momentos con la nuestra, Preferimos esperar, tememos que alce el vuelo, y le dejamos que deguste hasta 5 patitas de cabrito antes de empezar a afotarle, es un quebranta. Pero las fotos de los quebrantas que conseguimos las veremos en la siguiente entrada.

El extraño caso de la lavandera cabeciblanca



Motacilla cinerea, Lavandera cascadeña
Paseando por un umbrío arroyo, un pequeño resplandor blanco pasó cerca de nosotros, la curiosidad nos hizo seguir esa mancha u tras un pequeño recodo apareció esta bola de algodón balanceando su larga cola.

Es una lavandera, cascadeña, si pero ¿ y esa cabeza? esta lavandera tiene la cabeza totalmente blanca, tras preguntar al comité de expertos a la búsqueda de alguna subespecie y no existir nada parecido, solo quedaba pensar que se trata de un caso de lavandera cascadeña leucística.
Motacilla cinerea, Lavandera cascadeña
Motacilla cinerea, Lavandera cascadeña con su plumaje habitual
Varios días la he visto, pero pocas fotos he podido hacerle , vive en la penumbra y su movimiento constante hace que no consiga ninguna foto nítida, pero al menos en las que os presentamos se aprecian los rasgos que confirman este leucismo

Explicacíón heavy del leucismo en las aves:

El leucismo parece ser la aberración de color genéticamente determinada más común en las aves.

Los científicos dicen que el leucismo es una particularidad genética debida a un gen recesivo que da un color blanco al plumaje, y definen leucismo como la falta parcial o total de eumelanina o faeomelanina en las plumas, debido a un disturbio heredado en el proceso de formación de esos pigmentos, ( que palabros se gastan).

El grado de leucismo varía mucho, desde aves que tienen solamente alguna pluma blanca hasta aves con todo el plumaje blanco (igual que en los albinos, las plumas con colores rojos y amarillos , pueden estar intactas) pero los ojos siempre tienen coloración normal.
Lo que más me gusta de todo es seguir comprobando que la naturaleza nunca deja de sorprendernos.
Manu, todavía se la ve por aquí a ver si vienes a sumar un ave más a tu extensa colección de leucisticas.

Motacilla cinerea, Lavandera cascadeña

Toño Salazar nos pasa un enlace muy interesante de Dutch Birding sobre leucismo y otras aberraciones cromáticas.
http://www.vogelringschier.nl/DB28(2)79-89_2006.pdf



Mirlos acuáticos alterados.


Hace unos días comencé a seguir a una pareja de mirlos acuáticos, viven en la cabecera de un pequeño arroyo trebiñes.

La zona está repleta de marcas blancas y algunas egagrópilas muestran que tienen querencia en este tramos del río.
Aquí vemos un mirlo blanqueando las rocas
Al principio tuve que conformarme viéndolos de lejos, desconfiaban del hide, pero poco a poco me he ido acercando a ellos.
Uno de los días pude grabarles este mini-video en el que la hembra se muestra muy dispuesta para contribuir a la continuidad de la especie.
Y tras este momento , se pusieron a copular a escasos dos metros de mi escondite, demasiado cerca como para poderles afotar pero eso no me impidió disfrutar del espectáculo, (leyendo lo que estoy escribiendo casi me siento un voyeaur).
Los siguientes días no cesaron en sus persecuciones y sus zambullidas buscando alimento.

Ahora la hembra pasa desapercibida y permanece mucho tiempo en el nido, el macho se ocupa del sustento de ambos.

La imagino empollando sus huevos, y ya tengo ganas de ver esos polluelos chapoteando las heladas aguas, pero hasta ese momento les dejaremos tranquilos.

ggg